viernes, 25 de julio de 2014

Destinos Marcados 2...

Hola!!!!*_* 
Bueno, puse la entrada para primero que nada, agradecerles a todos los que leen y comentan esta historia...No saben lo lindo que es leerlos, me encanta saber sus opiniones, criticas, quejas, y todo!!!...
Si, se que esta vez demore siglos en actualizar. Y el problema no es el escribir los caps, esos los tengo listos, de hecho el que sigue esta terminado, el problema es el editar!!
Entre las cosas de la universidad, y que mi laptop no puede estar desconectada, estoy consiguiendo la pila. Bueno, en fin, tienen MUCHA razón!!!Yo tambien me enojaria, y justo eso no me gusta...Me encanta verlos comentar,eso significa que les gusta la historia y les interesa lo que pase. Pero siempre con respeto, perdón por tardar, pero no esta vez si no habia podido ni entrar a responder comentarios...
Lei por ahi que pedian plazos...Me gusta la idea!!! Cuanto proponen?...Por lo pronto, en 4 días tendran el cap nuevo!!!...Usare la compu de escritorio y aunque sea usar otras fotos o buscar las mismas, si se podra.
Ahora que proponen con lo del plazo??..Cada 5 días...Una semana por cap??...Dejen sus propuestas. Para hacer mas llevadera la espera que proponen??Ronda de preguntas??...Dejan sus preguntas y yo respondo??...Ayudenme!!!*_*
GRACIAS POR LEER!!!GRACIAS POR COMENTAR!!!POR ESTAR PENDIENTE SIEMPRE!!
Y como dije antes...Me encanta leerlos!!!Asi que por fa, en cada comentario dejen su nombre...por que asi puedo saber quienes son, y como llamarlos, y se evita que la misma persona publique como varias. GRACIAS!!!BESOS ENORMES!!!

miércoles, 21 de mayo de 2014

DM2.-Capitulo 27.-"Sobrevivir"

"Hay historias de amor que terminan como empezaron, dejandonos con mas preguntas que respuestas" 
Ángel iba camino al Miedo, la idea que se había cruzado en su mente cuando visito a su abogado le estaba rondando la cabeza, y es que últimamente tenía que replantear toda su estrategia, sus intenciones se habían desviado demasiado con la intervención de Adriana en su camino, y le había complicado todo, y tenía que mantenerse cauteloso...Ángel salió de sus pensamientos cuando vio que una camioneta se acercaba a él, y justo a tiempo se apartó del camino para esquivarla, tensando el gesto se fijó que se trataba de Alonso al volante, quien detuvo el auto para mirarlo con una sonrisa de burla

-Qué mala suerte, un poco más y mataba una cucaracha-ironizo Alonso arqueando las ceja con aires de burla, Ángel sonrió con descaro y negó con la cabeza
-Que suerte la mía de encontrarme contigo, Montiel, no tienes que irte a atender tus hotelitos?-pregunto Ángel cruzándose de brazos, Alonso arqueo una ceja

-Hiciste tu tarea-replico Alonso rodando los ojos-Entonces sabrás que si colmas mi paciencia...no dudaría en hacernos un favor al mundo y mandarte al otro mundo-sonrió Alonso sin más, Ángel asintió sonriendo con malicia

-Tome precauciones, en caso de que me suceda algo...Tu adorada Bárbara, y tu irían presos-dijo Ángel encogiéndose de hombros

-No cabe duda, un imbécil tiene un poquito de poder y ya se siente del otro mundo-ironizo Alonso bufando y negando con la cabeza, Ángel arqueo las cejas y rio descaradamente, Ángel estuvo a punto de replicar pero el estruendo de un choque cerca de la carretera hizo que ambos hombres miraran hacia donde parecía provenir el estruendo

-Parece que hubo un accidente-dijo Ángel olvidándose de la discusión con Alonso y mirando como el humo comenzaba a notarse cada vez más, Alonso se tensó un poco sin saber por qué y se dispuso a averiguar que había pasado- Espera! Déjame subir-dijo Ángel abriendo la puerta de la camioneta, ganándose una mirada de Alonso quien pareció burlarse

-No dejo subir animales conmigo-dijo Alonso con desprecio, Ángel torció el gesto

-Si alguien se accidento, dos personas son mejor que una, imbécil-dijo Ángel despectivo, Alonso lo pensó un par de segundos y accedió a dejarlo acompañarlo, tardaron poco menos de 2 minutos en llegar al lugar donde una camioneta estaba volcada y de la cual salía humo y fuego, Alonso detuvo la camioneta a una distancia prudente y bajo del auto
-Es la camioneta de Bárbara!-grito Alonso al darse cuenta cuando estuvo más cerca, sin más que esperar corrió sin pensarlo, Ángel no se quedó atrás y se apresuró a la camioneta volcada sin pensarlo tampoco-Es ella!-grito Alonso al verla inconsciente dentro del auto, y con varios raspones y una herida que sangraba en la cabeza

-Bárbara!-Ángel se apresuró a ayudar a Alonso, quien sin pensarlo demasiado se había acercado a la camioneta y trataba de abrir la puerta para sacar a Bárbara, Ángel y Alonso consiguieron abrir la puerta, y entre los dos sacar a la castaña, Alonso la cargo con cuidado y ambos se encaminaron a la camioneta de Alonso, para sacarla de ahí

-Está muy mal, la herida de la cabeza sigue sangrando?-pregunto Alonso al subirla a la parte trasera de la camioneta, donde Ángel subió para acomodarla mejor, Alonso no replico, estaba demasiado preocupado por la salud de la castaña, Ángel la acomodo en sus piernas, y Alonso cerró la puerta, para subirse rápido y empezar a manejar para llevar a Bárbara con el medico

-Alonso, apúrate, tenemos que llegar rápido-dijo Ángel al mirar a Bárbara, pálida, inconsciente, tan frágil como una muñeca, recostada en sus piernas, para tratar de detener el sangrado de su frente con un pedazo de su camisa, Alonso despego la mirada del camino y la observo, tragando saliva devolvió la mirada al camino.
-Cómo demonios paso esto?-pregunto Alonso a punto de estallar, Ángel no dijo nada, se limitó a mirar a la castaña que estaba inconsciente en sus piernas y trago saliva.

-Adriana...solo espero que no hayas sido tan estúpida de ser tú-se dijo Ángel mentalmente, cerrando los ojos y apretando los puños, para después respirar profundo y pasar la mano por los cabellos castaños de la ojiazul.

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Santos estaba en Altamira, en el despacho, conversando con Adriana sobre algunos de los libros que el abogado tenía en su biblioteca personal, parecía de lo más cómodo debatiendo temas que dominaba a la perfección, mientras que Adriana no podía dejar de sonreír al verlo tan entusiasmado hablando de literatura, como si el tiempo no hubiera pasado, hasta que tocaron la puerta

-Patrón, le trajeron esto-dijo Pajarote al entrar al despacho y entregarle una carta a Santos, quien la recibió, Pajarote salió del despacho, mientras Adriana observaba a Santos leer la carta, y ver como su semblante cambiaba
-Paso algo?-pregunto Adriana con curiosidad al acercarse a él, Santos se llevó una mano al rostro, frustrado, Adriana arqueo una ceja

-Cecilia se fue-dijo Santos asimilando la noticia, Adriana se sorprendió-Se fue con mi sobrino y con Antonio-dijo Santos tirando la carta sobre el escritorio con mala cara, Adriana entendió mejor la reacción de Santos

-Lo perdono?-pregunto Adriana incrédula, Santos se encogió de hombros-Sí que debe amarlo-dijo Adriana arqueando las cejas y cruzándose de brazos, Santos rodo los ojos

-No entiendo a mi tía, se va sin decir nada, cuando se supone que hasta hace un par de días no quería saber nada de Antonio, por dios! Es un traidor!-se quejó Santos sin comprender nada, Adriana se acercó a él y le tomo el rostro, para hacerlo calmarse, Santos no se apartó pero tampoco pareció complacido de su contacto.

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En el hospital más cercano que encontraron, Ángel y Alonso estaban dando vueltas por la sala de espera, habían ingresado con Bárbara inconsciente en brazos de Alonso, con sangre en la ropa desgarrada y en mal estado, mientras el par de hombres habían intentado de distintas maneras entrar con la castaña...Ángel había pedido entrar con ella por medio de gritos y algo de violencia por la desesperación, mientras que Alonso al ver que no dio resultado había tratado de sobornar al personal, pero a ambos les negaron el paso, y ya comenzaban a perder los pocos niveles de paciencia que habían reservado, llevaban un par de horas ahí...

-Que tan difícil les resulta dignarse a decirnos como se encuentra Bárbara?!-casi grito Alonso al levantarse del sofá con evidente frustración, Ángel desde el sofá lo miro serio

-Deben estar atendiéndola-dijo Ángel sin mucha emoción, recuperando su habitual semblante de inexpresión, Alonso arqueo las cejas

-Para haber tratado de tumbar las paredes de este hospital con tal de acompañar a Bárbara, ahora estas muy calmadito, Angelito-dijo Alonso con sarcasmo y burla al decir "Angelito"

-No empieces, Montiel...Que no me faltan las ganas de agarrarte a golpes-dijo Ángel perdiendo la paciencia y levantándose molesto, Alonso no se intimido, le hizo frente y en sus labios se formó una sutil sonrisa de sarcasmo al verlo despectivamente

-Y tú crees que yo estoy muy feliz de verte la cara de imbécil que tienes, maldito infeliz?-pregunto Alonso dándole un empujón a Ángel, quien lo miro matadoramente y de inmediato lo empujo también, Alonso negó con la cabeza y se preparó para golpearlo, pero en ese momento Sofía llego corriendo a donde se encontraban y detuvo a su primo
-Que paso, Alonso?-pregunto Sofía nerviosa, haciéndolo mirarla y olvidarse del ojiazul que estaba poniendo a prueba su paciencia-Donde esta Bárbara? Como esta? Que fue lo que paso?!-preguntaba Sofía evidentemente preocupada y alterada, Alonso la tomo de los hombros para calmarla, el cariño que le tenía a Bárbara era solo comparable con el que sentía por su primo, tanto tiempo de conocerla y aprender a ser su cómplice no eran en vano, la quería como si fuera su familia, y no quería ni pensar en el golpe que sería perder a Bárbara

-Sofía, cálmate- pidió Alonso al ver sus ojos humedecerse-Ella va a estar bien, si?-dijo Alonso asintiéndole, Sofía lo miro y se dejó abrazar por su primo, dejando caer un par de lágrimas por sus mejillas, Alonso miro de reojo a Ángel, quien rodaba los ojos desde el sofá al ver la escena, Alonso torció el gesto pero decidió que era mejor mantener la compostura, cuando Sofía se calmó un poco Alonso le conto lo que había pasado...

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En Altamira, Santos estaba sentado en el sofá de la sala, con los pensamientos en todos los lugares menos en Adriana, quien sentada en sus piernas y hablaba de cosas que Santos no escuchaba, hasta que la castaña lo noto y torció el gesto

-En que piensas?-pregunto Adriana con molestia, Santos salió de sus pensamientos y la miro para volver a la realidad-En ella, verdad-no era pregunta, Adriana lo afirmaba

-No tengo que mentirte, lo que paso hace un rato me dejo pensativo, preocupado, no me gusto que se fuera así, debí detenerla-dijo Santos torciendo el gesto, Adriana rodo los ojos, respiro profundo y fingió comprensión

-Entiendo, mi amor, pero si la seguías iba a ser peor...Bárbara es una mujer que no piensa las consecuencias cuando tiene la sangre caliente y podían haber discutido peor-dijo Adriana tratando de suavizar las cosas, Santos suspiro y trato de sonreír falsamente, iba a decir algo pero en ese momento por la puerta apareció Fabián, agitado y con el semblante preocupado, Fabián se sorprendió al encontrar a Santos con Adriana en sus piernas y casi besándose
-Santos...-Fabián miraba la escena confuso, Santos aparto a Adriana de él y se levantó, acercándose a Fabián, mientras Adriana torcía el gesto disimuladamente-Perdón...

-No, pasa, adelante-dijo Santos acercándose a él, pero Fabián miro a Adriana y trato de ignorarla lo más posible, esa mujer le producía desconfianza absoluta-Que sucede?-pregunto Santos con una media sonrisa, Fabián trago saliva, Santos noto su tensión

-Santos, yo no traigo buenas noticias...-dijo Fabián con pesar, Santos cambio su semblante, se tensó-Hubo un accidente...-dijo Fabián sutilmente, Santos trago saliva, temiendo lo peor

-Mis hijos están bien?-pregunto Santos por instinto, la otra pregunta la tenía atorada en el pecho, sin atreverse siquiera a pronunciarla, Fabián asintió en silencio, Santos sintió un golpe en el pecho, sabía lo que estaban por decirle

-Ellos están bien, no iban en la camioneta...-dijo Fabián, Santos sintió que sus ojos comenzaban a delatarlo, apretó los puños-Bárbara iba sola...-Santos sintió que le habían dado un puño de lleno en el pecho-Su camioneta se volcó, está en el hospital-dijo Fabián sin mas
-Quiero verla, en que hospital esta?-dijo Santos, su mente estaba puesta en la castaña, sentía culpa de haberla dejado ir tan alterada, miedo de que le pudiera pasar algo, dolor de saberla herida, sentía impotencia de no poder estar a su lado en ese momento, dentro de el había demasiados sentimientos y no podía pensar en nada mas-Vámonos-dijo Santos saliendo de la casa prácticamente corriendo, Fabián lo siguió a la camioneta

-Lo que faltaba, pero será la última vez que esa maldita se interponga-dijo Adriana para sí misma al levantare del sofá y apresurarse a alcanzar al par de hombres que ya estaban en la camioneta, Santos no opuso resistencia a que los acompañara, el solo deseaba llegar al hospital

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En la sala de espera del hospital, los aires eran de tensión, en un sillón estaba Ángel, cruzado de brazos y con el semblante tenso, frotándose los parpados en gesto de frustración y desespero, mientras que en otro sillón más grande estaban Sofía y Alonso, quienes parecían desesperarse más a cada segundo que pasaba sin tener noticias de Bárbara...
-Doctor!-Los tres se levantaron y se acercaron al médico en cuanto lo vieron acercarse-Como esta Bárbara?!-preguntaron casi al unisonido los tres, el medico los miro y asintió

-La señora esta en terapia intensiva, logramos estabilizarla, esta inconsciente pero por el momento estable, no hay traumas internos-dijo el médico tranquilizándolos

-Y el bebé?-pregunto Sofía preocupada al medico

-Está bien, por suerte la trajeron a tiempo y pudimos salvarlos a los dos, por ahora no hay complicaciones y esperemos que siga así-dijo el doctor asintiendo, estuvo a punto de irse pero en ese momento Santos apareció en la sala de espera agitado por haber corrido y con el semblante preocupado, sorprendiendo a Alonso y a Ángel
-Doctor, como esta mi esposa?!Como esta Bárbara?-pregunto Santos casi a gritos y sin aire, aquella pregunta hizo que Adriana quien lo alcanzaba torciera el gesto, Sofía miro a Adriana con fastidio, para después darse cuenta de que Fabián venia detrás de ellos-Como esta mi hijo?-preguntaba Santos desesperado por saber algo

-Ellos están bien, logramos estabilizar a la señora, pero tenemos que vigilar su evolución-dijo el médico, Santos asintió un poco más aliviado

-Quiero verla, ya-dijo Santos sin más, olvidándose o ignorando a los que estaban rodeándolo, poco le importaba si Ángel estaba ahí, solo pensaba en Bárbara, en poder verla y saber que mejoraría, que estaba bien.

-Solo porque es su esposa-el medico asintió y le hizo un gesto a Santos para que lo siguiera, en unos segundos ellos habían desaparecido por el pasillo, dejando a Ángel, Alonso, Sofía, Adriana y Fabián a solas en la sala de espera, la tensión se hizo evidente y las miradas lo delataban sin disimulo alguno.

-Y este idiota que hace aquí?!-pregunto Fabián al ver a Ángel, quien arqueo las cejas y negó con la cabeza, Fabián quiso acercarse con cara de pocos amigos pero Alonso lo detuvo al tomarlo del pecho
-Te recuerdo que yo soy el hombre que esta con Bárbara-dijo Ángel con descaro, haciendo que tanto Alonso como Fabián quisieran golpearlo ahí mismo-Y si no estoy con ella, es porque sé que Bárbara no hubiera querido que me peleara con Santos, después de todo es el padre de sus hijos-dijo Ángel con fingida comprensión.

-La pregunta aquí es que hace esta víbora aquí?!-esta vez fue Sofía la que hablo con cara de pocos amigos y un tono de voz amenazador al caminar hacia Adriana quien torció el gesto

-Vine a acompañar a Santos-dijo Adriana con altanería, Sofía arqueo una ceja
-Dudo que Santos te preste atención, él está con su esposa, la madre de sus hijos y la mujer que ama-dijo Sofía con una mueca de descaro-Así que te puedes ir que aquí nadie te quiere cerca-dijo Sofía cambiando el semblante y señalándole los elevadores, Adriana enfureció


-Tú no eres nadie para correrme de ningún lado-dijo Adriana acercándose amenazadoramente, pero Sofía no se intimido, antes de que pasara algo más, Alonso intervino entre ambas
-Quieres apostar a que te saco de aquí...Arrastrandote por todo el hospital?-pregunto Sofía amenazante, Adriana iba a responderle pero Alonso la interrumpio

-Por favor, aunque no nos guste y haya personas indeseadas aquí, esto es un hospital y si no queremos que nos corran a todos, por favor, compórtense-dijo Alonso tratando de calmar los ánimos, Ángel se dejó caer en un sofá individual, Adriana se apoyó en la pared cruzada de brazos, y Sofía, Alonso y Fabián estaban poniéndose al tanto por su parte.

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Santos entro a esa habitación, un escalofrió lo recorrió, la frialdad de ese cuarto lo hacía sentir incomodo, y al ver a Bárbara en esa cama, inconsciente, pálida, con el cabello ondulado cubriendo una pequeña herida en la frente y sin poder ver el azul de sus ojos, lo hizo derrumbarse en lágrimas sinceras...
-Bárbara...-Santos se acercó a ella, mirándola con los ojos húmedos, tomo su mano entre las suyas, y la sintió tan fría que le dolió, miro su rostro, esa piel aún más blanca de lo normal, y paso la otra mano por sus cabellos-Mi amor...-Santos no resistió más, se abrazó a ella, con cuidado, como si se tratara de una muñeca frágil y temiera romperla-Perdóname, no quería que esto pasara...no te debí dejar ir así-dijo Santos tragando saliva-Yo te amo-murmuro Santos hundiendo su rostro entre los cabellos de Bárbara-Yo te amo, pero me descontrolas, me sacudes y no sé cómo actuar, no puedo-murmuro Santos sin separes-Este amor me está matando-murmuro Santos antes de separarse de ella y mirarla de nuevo, se acercó lentamente y beso sus labios...fríos...

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En la sala de espera estaban Alonso, Fabián y Sofía. Adriana se había ido a la cafetería, estar tanto tiempo esperando a Santos que no aparecía le estaba comenzando a desesperar, y estar en el mismo sitio que todos los demás le resultaba fastidioso, mientras que Ángel estaba fumando un cigarro en los baños, perdiendo el tiempo para no estar con el trío que parecía que en cualquier momento lo golpearían, le resultaba muy molesta la presencia de los tres...

-Como esta ella?!-Cecilia había salido de los elevadores y se acercó a los tres que platicaban en el sofá de la sala de espera, los tres se levantaron en cuanto la vieron llegar-Que paso?
-Tranquila, Cecilia, ella está bien, por suerte ella y el bebé están estables-dijo Sofía sonriéndole, Cecilia suspiro y asintió, tenía sus ojos humedecidos por las lágrimas que había dejado escapar-Pero...tu no estabas de viaje?-pregunto Sofía confusa

-Sí, estaba por embarcar con Antonio y el niño, pero, ya sabes que aquí las noticias vuelan y yo no podía irme sabiendo que Bárbara estaba internada, no estaría tranquila-dijo Cecilia suspirando y negando con la cabeza-Antonio y Toñito si viajaron, yo los alcanzare después de que todo esté bien aquí-dijo Cecilia firme, Alonso sonrió levemente

-Quien diría que la tía Cecilia era tan decidida-dijo Alonso con un gesto amable, Cecilia sonrió

-Santos está aquí?-pregunto la rubia, mirando por el lugar, los tres asintieron-No quiero que me vea, me va a pedir explicaciones y no quiero-dijo Cecilia cruzando los brazos

-Tu sobrinito esta con Bárbara-dijo Alonso asintiendo-Pero su viborita personal está en la cafetería, y el diablo anda por ahí-dijo Alonso con mala cara, Cecilia arqueo las cejas

-Adriana está aquí?-pregunto Cecilia confusa, Fabián asintió
-Sí, y no tiene intenciones de irse sin Santos-dijo Fabián rodando los ojos, Cecilia asintió

-Por qué no vas a tu casa, aquí no podemos hacer nada, pero cualquier cosa yo te aviso-dijo Sofía pensativa-Así Santos no te ve y tu estarías más tranquila, yo voy contigo, si no...Terminare matando a Adriana y la verdad yo no aguantaría mucho en una celda-dijo Sofía suspirando, Cecilia asintió

-Sí, creo es lo mejor, pero por favor Alonso avísame cualquier cosa que pase con Bárbara y el bebé-dijo Cecilia, Alonso asintió y Cecilia se despidió de él y de Fabián, antes de apresurarse a salir de ahí junto a Sofía.

-----------Día Siguiente...

Bárbara comenzaba a despertar en el hospital al que la habían trasladado, su rostro estaba aun pálido, y sus rizos castaños estaban delicadamente acomodados sobre la almohada, a causa de Sofía, quien la visito antes de que reaccionara después de casi obligar a Santos a ir a lavarse la cara para que se despejara un momento, sus manos tenían unos rasguños causados por el accidente, y en su frente algunos raspones….
-Dónde estoy?-pregunto Bárbara tragando saliva y tratando de recobrar la memoria, hasta ese momento no había visto a Santos, quien se encontraba en la esquina de la habitación, cruzado de brazos y con el semblante serio, Bárbara lo miro aturdida-Santo-Bárbara se quiso levantar pero las punzadas de dolor se lo impidieron, la castaña se recostó de nuevo-Que me paso?-pregunto Bárbara sintiendo un nudo en la garganta, y lágrimas amenazando con salir de sus ojos

-Estas en un hospital-dijo Santos dejando la esquina en la que estaba y acercándose a la cama de Bárbara, quien lo miraba expectante, el semblante de Santos no le estaba gustando para nada, comenzaba a inquietarla-Tuviste un accidente en la camioneta, y te trajimos aquí-dijo Santos serio, con la voz firme, mirándola fijamente-Todos están afuera-dijo Santos evitando mirarla a los ojos

-Santos…-Bárbara trago saliva antes de preguntarle-Que tan grave fue?-pregunto Bárbara a duras penas, Santos entendió lo que realmente le quería preguntar, Santos trago saliva-Y mi hijo?-pregunto Bárbara sintiendo su respiración agitarse y sus ojos aguarse, Santos trago saliva al mirarla, antes de contestarle, había pasado toda la noche en vela observándola, y ahora que por fin podía mirar de nuevo esos ojos tan azules, no sabía que hacer
-Nuestro hijo está bien-dijo Santos sonriendo a medias-Es un Luzardo y un Guaimaran, es fuerte, lo lleva en los genes-rio Santos naturalmente, haciendo que Bárbara cerrara los ojos y se dejara caer sobre la almohada con más tranquilidad, una lagrima discreta corrió por su mejilla-Nos asustaste como no te imaginas, a Sofía casi le da un infarto, a Alonso casi lo matas, Fabián estaba dando vueltas, y...bueno-Santos torció el gesto y se tensó-Ángel está afuera-dijo con dificultad, Bárbara lo miro y se dio cuenta de algo

-Como están Barbarita y Félix?-pregunto Bárbara aun confusa

-En el Miedo, con Casilda y las terneras, están bien, en un rato iré a verlos, para asegurarme que todo esté bien-dijo Santos asintiéndole

-Pasaste la noche aqui? Conmigo?-pregunto Bárbara tragando saliva, Santos se tensó y aparto la mirada, la castaña sabía que así había sido, lo conocía demasiado bien
-Sí, yo...no hubiera podido irme de aquí, no me lo hubiera podido permitir-dijo Santos con las manos en los bolsillos, Bárbara esbozo una suave sonrisa-No vuelvas a hacerme pasar por esto, nunca más-pidió Santos mirándola a los ojos, sinceramente, quizá la primera vez desde que ella había despertado, Bárbara sintió sus ojos humedecerse, mientras que Santos rogaba que ella no notara que igual los de el-Yo...tengo que llamar al médico-dijo Santos saliendo del cuarto, casi huyendo de ahí, Bárbara sonrió levemente y se sintió un poco mejor, dentro de lo que cabía...

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Ángel estaba en la cafetería del hospital, había pasado la noche ahí, y aunque había buscado oportunidad para hablar con Adriana no la había encontrado, siempre estaba Alonso, Fabián o Sofía cerca, o Adriana lograba esquivarlo, hasta que la vio llegar a la cafetería y aprovecho para acercarse a ella...

-Me quieres en que estabas pensando, estúpida?-pregunto Ángel apretando los dientes y tomándola con fuerza del brazo para jalarla a donde no hubiera gente mirando

-Qué te pasa, animal, suéltame-se quejó Adriana tratando de soltarse, pero Ángel la sujeto más fuerte y la miraba con ganas de asesinarla ahí mismo, Adriana torció el gesto
-Te dije claramente que no tocaras a Bárbara, te lo advertí, se te fundieron todas las neuronas o que te paso?-pregunto Ángel furioso con ella, Adriana sonrió descaradamente

-Tanto te preocupa la suerte de esa bruja?-pregunto Adriana provocándolo, Ángel rio

-Me preocupa la suerte de su dinero-dijo Ángel seriamente, Adriana lo miro arqueando las cejas-Te lo advierto, Adriana, más te vale que no le pasa nada a Bárbara, porque me voy a olvidar de quien eres hija y te vas a ir a acompañar a tu papá al infierno-amenazo Ángel duramente al soltarla y señalarla, Adriana torció el gesto

-Ella se lo busca, prefiero quitarla del camino de una vez, no quiero correr el riesgo de que con un par de besos convenza a mi Santos de volver con ella-dijo Adriana furiosa

-Me vale un cuerno tu Santos!-grito Ángel frustrado-Ese idiota no ve más allá de sus narices, tu encárgate de él, quédate con su dinero, su hacienda, lo que quieras, pero lo que tiene que ver con la muerte de Bárbara yo decido cuando, como y donde-dijo Ángel fríamente, antes de dejar a Adriana ahí sola.

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En la habitación de Bárbara, la castaña platicaba con Alonso, quien tenía el semblante tenso, aun algo incrédulo por las palabras de Bárbara, y sorprendido por lo que escuchaba, Bárbara estaba seria mientras le decía lo que pasaba, Alonso rodo los ojos

-Estas consiente de que no hay marcha atrás en esto?-pregunto Alonso cruzándose de brazos

-Lo sé, pero es la única manera que veo de quedarme tranquila, por lo menos un tiempo-dijo Bárbara suspirando y cerrando los ojos al recostarse sobre su almohada

-Eso es verdad-dijo Alonso pensativo-Bueno, mi diosa, si ya lo decidiste creo que no hay más que hablar-dijo Alonso suspirando y revolviéndose el cabello-Crees que funcione?-pregunto Alonso dispuesto, Bárbara sonrió levemente

-Tener tus contactos es de mucha ayuda, Montiel-dijo Bárbara arqueando una ceja

-Hey! Pensé que dirías que tenerme a mí...-dijo Alonso fingiendo indignación, para hacer reír a la castaña, al parecer lo consiguió, pero no duro mucho, la puerta de la habitación se abrió, dando paso a Adriana, quien con una sonrisa fingida miro a Bárbara, quien torció el gesto y negó con la cabeza-Sal de aquí -exigió Alonso apenas entro Adriana, pero ella se limitó a mirarlo sin importancia
-Déjanos solas, Alonso-dijo Bárbara duramente, Alonso la miro como si bromeara, pero Bárbara asintió, Alonso rodo los ojos y salió del cuarto, cerrando la puerta detrás de él.

-Creí que estarías peor, fue tan aparatoso el accidente que creí que no te salvabas-dijo Adriana fingiendo pesar, Bárbara rio entre dientes y la miro duramente

-Te salió mal el plan, no?-dijo Bárbara sarcástica-Cuanto quieras matar a alguien...Encárgate tú misma, no seas tan cobarde como para mandar a otros-dijo Bárbara, tensándola- Además, no siempre te cumplen las ordenes-dijo Bárbara como si nada, Adriana rodo los ojos

-Veo que no tiene caso en negarlo, verdad?-pregunto Adriana arqueando las cejas-Tienes un buen punto, te quería muerta, te quiero muerta...-Adriana lo decía seria, amenazante, mientras lentamente se acercaba a Bárbara, quien no se intimido-Pero tienes al diablo de tu lado porque al parecer saliste bien parada-dijo Adriana mirándola fijamente

-Por fin te quitaste la máscara-dijo Bárbara negando con la cabeza-Matarme en un choque?-pregunto Bárbara rodando los ojos-Por lo menos te hubieras inventado algo más original, algo digno de mi-dijo Bárbara con desdén, para provocar a Adriana, quien apretó los puños

-Te mataría como una cucaracha, pero no quería ensuciarme los tacones al pisar una cucaracha, querida-ironizo Adriana sonriéndole amenazante, Bárbara rio con cinismo-Pero, pensándolo mejor, antes de matarte...tendría que quitar del medio a tus mocosos...Santos no puede tener nada de ti-dijo Adriana con un gesto de triunfo, Bárbara la mato con la mirada

-Tú te atreves a ponerles un solo dedo encima, maldita perra, y te juro que va a hacer lo último que hagas-amenazo Bárbara incorporándose, Adriana rio-Disfruta que estoy así...Porque yo misma te voy a enterrar...me voy a encargar de hundirte-dijo Bárbara tratando de no doblegarse, aunque gracias a las punzadas que sentía al estar aun débil le estaba costando
-No puedes tocarme...Santos no te lo permitiría, y menos te lo perdonaría-aseguro Adriana, se acercó a ella y la vio torcer el gesto al sentirse mal-Quieres que llame al médico, querida?-pregunto Adriana fingiendo una mueca de interés, Bárbara suspiro cansada

-Lárgate, maldita víbora!-grito la castaña sin más, Adriana rio y negó con la cabeza, Adriana salió de la habitación y cerró la puerta detrás de ella, sonriendo para sí misma.

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En la sala de espera del hospital, estaban todos, Adriana había salido de la habitación de Bárbara y se había quedado por los pasillos, Santos había ido a la cafetería, Ángel estaba en el sofá en silencio, mientras que Fabián estaba en el otro sofá, justo cuando llego Sofía y se dirigió a él...
-Deje a Cecilia en su casa, está más tranquila, pero me pidió que la mantuviera al tanto de todo-dijo Sofía, Fabián asintió-Y Alonso?-pregunto Sofía al no encontrarlo

-Aquí estoy-dijo Alonso apareciendo como si nada, con un café entre sus manos-Que paso?-pegunto dando un sorbo a su café.

-Nada, decía que Cecilia se quedó en su casa, y que dijo que no se ira hasta saber que todo está bien con Bárbara-dijo Sofía mirando que nadie los escuchara, Alonso asintió, iba a decir algo pero vio a medico de Bárbara acercarse y los tres se giraron a mirarlo, de igual manera que Ángel casi salto de su asiento para acercarse
-Como esta Bárbara?-pregunto Ángel esta vez-Puedo pasar a verla?-pregunto Ángel sin alterarse-Ya está mejor, no?-pregunto Ángel al ver el semblante del médico, Sofía miro a Alonso quien trago saliva al igual que Fabián, los tres miraban expectantes al medico

-Señores...la señora está bien, pero...-el medico iba a hablar pero Santos apareció y tuvo un mal presentimiento al verlos a todos rodeando al médico que aún no hablaba, Santos se apresuró a acercarse y preguntar

-Que pasa, doctor?-pregunto Santos preocupándose-Bárbara está bien, verdad? Yo la vi hace un rato y estaba...-Santos fue interrumpido por el medico

-Su esposa estaba bien, estable, pero...lamentablemente tuvo una recaída, se empezó a sentir mal y...-el medico callo unos momentos-La señora perdió al bebé-dijo el médico, causando las reacciones de todos, Santos sintió un duro golpe en el pecho, no podía decir nada, Alonso solo podía pensar en lo que su diosa estaría sintiendo, mientras que Sofía no detuvo las lágrimas por sus mejillas y se dejó abrazar por su primo, Fabián lucia desconcertado y sorprendido por la noticia sintiéndolo por Bárbara, y Ángel estaba sorprendido como todos, sin decir nada, no podía decir que las lágrimas lo inundara, pero tampoco se alegraba de la tragedia.

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Santos entro a la habitación de Bárbara, sintió un frío por todo el cuerpo, el lugar le parecía aún más frío que antes, trago saliva al ver a Bárbara con los ojos totalmente humedecidos y las lágrimas cubriendo sus mejillas, Santos tenía los ojos de igual manera, ninguno dijo nada...Santos la miro y las lágrimas corrieron libremente, se acercó a ella tragando saliva, y sin más la abrazo fuerte, se acomodó en la camilla donde estaba la castaña y se quedaron ahí, en silencio...abrazados...con las lágrimas corriendo...sin palabras....

-----------Días después....

Las cosas pasaron lentas, como si el tiempo les jugara en contra, Bárbara estaba bien de salud, el accidente había sido más aparatoso que lo que realmente fue, Santos había ido diario al hospital...pero desde la última vez Bárbara no había querido volver a verlo, se rehusaba a recibirlo. Por su parte, Cecilia se enteró de la noticia y decidió esperar a que Bárbara saliera del hospital en su casa, Sofía, Alonso y Fabián la mantenían al corriente de todo, Ángel se había encargado de mantener a raya a Adriana, quien parecía más preocupada por Santos que por ir a desafiar a Bárbara

------En Altamira...
En la sala de la hacienda, Santos estaba hablando con Adriana, quien insistía en algo en lo que Santos no quería ceder, y no estaba dispuesto a dar más explicaciones, para fastidio de Adriana quien lo siguió antes de que saliera de la hacienda

-Ya te dije que no voy al hospital-dijo Santos arreglándose el cuello de la camisa, mientras Adriana rodo los ojos y se cruzó de brazos-Voy al Miedo, a ver a mis hijos, hoy regresa Bárbara y sabes muy bien que no quiere verme, así que no tienes de que preocuparte-dijo Santos con algo de fastidio, Adriana suspiro y se esforzó por fingir lo mejor posible

-Está bien, perdón, no sé qué me paso-dijo Adriana suspirando y negando con la cabeza-Ve, y dale un beso a Barbarita y Félix, de mi parte-dijo Adriana sonriéndole cálidamente, Santos asintió y Adriana se acercó para darle un beso, pero Santos se apresuró a irse de la hacienda, dejándola con las intenciones a medias, Adriana apretó los puños y se dio media vuelta, topándose con las terneras que observaban en silencio, Adriana torció el gesto y las señalo molesta-No quiero escuchar una sola palabra-advirtió antes de tomar su bolso del sofá y salir también de la hacienda, dejando a las terneras con gestos de diversión ante su molestia.

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En la casa de Cecilia, Sofía estaba llegando con Bárbara, Alonso y Fabián las habían llevado y esperaban en la camioneta afuera de la casa, Cecilia en cuanto vio a Bárbara se lanzó a abrazarla fuertemente, estrechándola con una sonrisa suave y cálida

-Qué bueno que estas bien, no sabes lo preocupada que estaba-dijo Cecilia al separarse de ella, Bárbara asintió y le sonrió

-No me van a matar tan fácil, ya estoy perfecta, al parecer las heridas fueron superficiales-dijo Bárbara tragando saliva y bajando la mirada-Pero ya sabemos que las consecuencias fueron irreversibles...-Bárbara no dijo más, tenía que mantenerse fuerte, Cecilia sabía que la procesión iba por dentro así que decidió no tocar más el tema-Donde están mis hijos? Quiero verlos-pidió Bárbara, Sofía asintió
-Ahorita iremos por ellos, te los traeremos en un rato-dijo Sofía sutilmente-Por lo menos accediste a quedarte aquí, en la hacienda no tendrías paz-dijo Sofía cruzándose de brazos

-Lo sé y no tenía ganas de aguantarme el desfile de visitas-dijo Bárbara negando con la cabeza, Cecilia y Sofía sonrieron un poco, la veían calmada, ambas se despidieron y salieron de la casa, Sofía se aseguró de que nadie se percatara de Cecilia y cuando la vio subir a la camioneta de Alonso, ella misma salió de la casa, dejando a Bárbara sola en casa de Cecilia.

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Santos estaba en el pueblo, había visitado a los mellizos y después de estar un buen rato con ellos se había decidido a pasar un rato por el pueblo, no quería estar en Altamira, la hacienda había quedado vacía, y en el Miedo se cansó de esperar a Bárbara y nunca llego, seguramente se había ido a casa de Alonso y Sofía...tuvo el impulso de ir, pero no lo creyó conveniente...
-Que hace Sofía en casa de Cecilia?-pregunto Santos al ver a Sofía salir de la casa de Cecilia y subirse a la camioneta de su primo, Santos arqueo las cejas y se encamino a casa de Cecilia, llego a la puerta y trato de abrir pero la encontró cerrada, toco la puerta y espero un momento, pensando que quizá fuera su tía que había vuelto.

-Ahora que se les olvido?-pregunto Bárbara para sí misma, al bajar las escaleras de la casa-Ahora que se te olvido, Sofía?-pregunto Bárbara y en cuanto abrió la puerta y vio a Santos trato de cerrarle las puertas en la narices, pero Santos fue más rápido y se interpuso, tratando de pasar a la casa, pero Bárbara puso resistencia

-Sabía que no pondrías un pie en el Miedo-dijo Santos tratando de conseguir entrar a la casa, pero Bárbara seguía oponiéndose-Bárbara, tenemos que hablar, por favor-dijo Santos casi suplicante, Bárbara rodo los ojos y se negó de nuevo

-No quiero, no puedo, y no voy a hablar contigo, Santos Luzardo-dijo Bárbara segura, firme, pero Santos no estaba de acuerdo, y poniendo un poco más de fuerza logro empujar la puerta solo lo suficiente para lograr entrar sin lastimar a Bárbara, quien torció el gesto, Santos cerró la puerta y miro a Bárbara fijamente

-Perdóname-dijo Santos suspirando-Pero tenía que verte, me has estado evitando desde la última vez que... estuvimos en el hospital-dijo Santos tragando saliva, ninguno pensaba tocar ese tema, no era el momento aun-Yo solo estaba preocupado-se excusó Santos, Bárbara asintió y sonrió dolida
-Y me imagino que tu víbora te ayudo a superar la preocupación y a sobrellevar todo, no?-pregunto Bárbara con todo el sarcasmo que pudo, Santos se tensó-Ella causo todo esto, si lo sabes, o estas tan ciego que no te das cuenta?-pregunto Bárbara comenzando a sentir que se le iba la paciencia, Santos se encogió de hombros y quiso acercarse a Bárbara, pero ella retrocedió un par de pasos.

-Bárbara, no sabes cómo me dolió todo esto, como me duele, es algo que yo jamás hubiera pensado-dijo Santos sinceramente, tragando saliva, Bárbara cerro los ojos-Daria mi vida para que las cosas no hubieran pasado así-dijo Santos desesperado, Bárbara lo escuchaba en silencio-Pero no creo que Adriana haya causado ese accidente-dijo Santos, suficiente para que Bárbara lo mirara con los ojos encendidos-Me mata saber lo que paso, pero no voy a culpar a alguien que es inocente-dijo Santos seriamente, sincero

-Lárgate de aquí!-grito Bárbara enfurecida, lanzándose contra Santos y comenzando a empujarlo  hacia la puerta, Santos solo se mantuvo quieto-Te detesto, te odio, no quiero volver a verte, maldito idiota!-gritaba Bárbara mientras comenzaba a golpearlo en el pecho, Santos no ponía resistencia, se dejaba hacer, mientras Bárbara comenzaba a derramar lágrimas por sus mejillas
-Bárbara, mírame!-Santos tomo sus muñecas con cuidado de no ser muy brusco, solo para detenerla y obligarla a mirarlo a los ojos-Bárbara!-el grito de Santos resonó por la casa, Bárbara respiraba agitada y sus ojos estaban humedecidos, Santos sintió un nudo en la garganta al verla así de frágil, eran contadas las veces que la había visto así y siempre le provocaba el instinto de abrazarla y no soltarla-Perdóname, no quiero lastimarte, nunca quise...-Santos lo decía en susurros, Bárbara solo lo miraba sin decir nada, estaban demasiado cerca, sus respiraciones se confundían y sus labios rozaban, sus cuerpos estaban pegados y sus miradas conectadas...Santos la pego a él, abrazándola para protegerla de cualquier cosa, Bárbara levanto la mirada al ser tomada desprevenida, y al hacerlo sus labios rozaron una vez más, Santos llevo su mano al rostro de la castaña y tiernamente seco sus lágrimas, dejando un beso cálido en su mejilla, sin palabras...Santos sintió la necesidad de besarla, de acariciarla, de sentirse vivo de nuevo, ambos se necesitaban en esos momentos...Santos la tomo de la cintura con suavidad, sin brusquedad y la beso cálidamente, un beso suave, como pocos, acompañando el ritmo de sus latidos, un beso acompañado por el sabor de sus lágrimas, un beso desesperado por declararse todo lo que sentían...De ese beso siguieron mas, suaves y lentos, de amor, de ternura, Santos y Bárbara se dejaron llevar, dejaron de pensar en todo lo que sucedía, en el dolor que los hundía, se necesitaban para no dejarse morir...Y en un abrir y cerrar de ojos ambos estaban en el suelo haciendo el amor, pero no como otras veces donde la pasión era desbordante, era una entrega de amor y ternura...
Como pocas, Santos cuidaba a la castaña como si se tratara de su muñequita, y Bárbara se dejaba llevar, sin poner resistencia, cerrando los ojos y tocando las nubes, Santos recorrió el cuerpo de Bárbara como si fuera la primera vez, con suavidad, ternura, casi con devoción...Admirando cada milímetro de su piel, hasta llegar a los labios de la castaña...En ese momento en que sus miradas se conectaron se dijeron todo, las miradas hablaban entre ellos, Santos vio a Bárbara totalmente para él, ambos desnudos del alma y no solo del cuerpo...Bárbara dejo escapar una lagrima silenciosa cuando Santos le dio el último beso en los labios...Pasaron varios minutos en silencio, abrazados, con la mirada perdida...

-Tienes que vestirte-dijo Bárbara cuando sintió fuerzas para levantarse y tomar su ropa para vestirse, así lo hizo, sentía un nudo en el pecho que le estaba costando respirar, ella no quería que eso pasara, sentía culpa de haber hecho el amor con Santos, no lo esperaba, pero le había resultado demasiado lindo el momento, Santos no dijo más, tomo su ropa y se vistió, se puso los pantalones y la camisa se la dejo abierta, antes de acercarse por detrás de Bárbara y besar su espalda desnuda suavemente, antes de que ella la cubriera con su blusa

-Esto que paso...-Santos no sabía que decir, no lo había planeado para ser sincero, tenía sentimientos contradictorios, aun no olvidaba todo pero al mismo tiempo era como si dentro de el supiera que la castaña era totalmente inocente y era el quien estaba equivocado, pero no tuvo mucho tiempo para pensar en que decir, Bárbara se levantó y lo miro seria
-Esto que paso, no debió pasar, no era el momento, y ninguno lo pensó-dijo Bárbara tragando saliva, le estaba costando más de lo que pensó, Santos la entendía, en buena parte se sentía igual que ella-Por favor, vete-dijo Bárbara encaminándose a la puerta y abriéndola para dejar que Santos saliera, pero el parecía pegado al piso

-Bárbara...-Santos se acercó a ella, quiso tocarla pero ella parecía dolida, prácticamente lo empujo a la calle, y Santos no quiso resistirse más, Bárbara lo saco de la casa y cerró la puerta, pero Santos no se fue, se quedó en la puerta de la casa de Cecilia, al igual que Bárbara dentro de la casa-Bárbara...perdóname, yo no quería que las cosas terminaran así, yo jamás te lastimaría con intención, te lo juro-dijo Santos con la voz rota, dejando escapar unas lágrimas de arrepentimiento, Bárbara lo escuchaba detrás de la puerta, se había esforzado por no llorar delante de él, pero ahora le resultaba imposible contener el llanto.
-Bárbara, que paso?-pregunto Cecilia al ver a la castaña sentada en la puerta, con los ojos inundados de lágrimas, sin duda la sorprendió, Cecilia lo noto en su mirada, se acercó a ella y la miro cálidamente-Entre por la puerta de atrás, vimos a Santos en la puerta y decidí venir yo primero-dijo Cecilia mientras Bárbara se calmaba un poco, Cecilia la miro y sintió un nudo en la garganta y abrazo a la castaña con ternura, quizá como nunca lo había hecho y es que nunca la había visto así, y no era para menos, Bárbara no opuso resistencia, en esos momentos necesitaba de Eustaquia, su nana, la extrañaba, pero Cecilia se había vuelto lo más cercano a una familia, y ahora por fin se había mostrado ante ella como nunca, como no dejaría que nadie más la viera...

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Cuando Bárbara se calmó un poco más y se desahogó con Cecilia, Sofía, Alonso y Fabián entraron a la casa con los mellizos, quienes nada más ver a su mamá corrieron a abrazarla y no dejarla ni un minuto tranquila, haciendo a Bárbara sentir mucho mejor nada mas de verlos y estar con ellos...Por su lado, Santos se había escapado a la poza de los suspiros, perdidos en sus recuerdos y pensamientos...

--------Día siguiente...

Santos había decidido arriesgarse un poco más, sabía que tenía cosas que aún no podía aclararse, el asunto de Antonio y Bárbara aun lo atormentaba pero después de lo que había pasado el día anterior, las dudas no le daban paz, había esquivado a Adriana todo el día y ahora estaba llegando al Miedo, sabía que Bárbara no se lo pondría fácil pero ahora le tocaba a el confiar ciegamente en ella y tratar de comprender las cosas...Quizá no era fácil, y más siendo el, sus dudas no eran pocas, pero quizá alguna explicación habría...
-Casilda, puedes decirle a Bárbara que vengo a ver a los niños, y si puede salir ella también?-pregunto Santos al entrar a la hacienda, pero el gesto que hizo Casilda no le dio buena espina

-Patrón, la Doña no está aquí, y los niños tampoco-dijo Casilda como si él ya lo supiera, Santos frunció el ceño, primero pensó que quizá seguía en casa de Cecilia, pero luego una dudo lo asalto y prácticamente corrió al cuarto de los mellizos, era notable que faltaban juguetes y ropa, y las maletas que tenían en el closet no estaban, Santos torció el gesto
-Bárbara, que hiciste?-pregunto Santos apretando los puños al entrar a la habitación que compartieron ambos, y al abrir su closet noto la falta de ropa de Bárbara, Santos se llevó una mano al rostro, frustrado, se apresuró a salir de la hacienda, tenía que averiguar a donde se había marchado su mujer, si, su mujer, porque lo seguía siendo, para bien o para mal...

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Adriana estaba terminando de arreglarse frente a su tocador, se miró una última vez y se dio por satisfecha con su aspecto, cuando tocaron a su puerta, con demasiada insistencia pensó ella, así que se apresuró a abrir y en cuanto lo hizo Ángel paso sin más a su casa, con la furia marcada en su rostro, Adriana se desconcertó y cerró la puerta

-Se puede saber quién te dio permiso de entrar así? Que te pasa?-pregunto Adriana molesta

-Bárbara se fue del Arauca!-grito Ángel mirándola con furia, Adriana arqueo las cejas y sonrió-No te atrevas a mirarme así, eres tan estúpida que la dejaste escapar! Por tu maldita culpa se fue del pueblo!-gritaba Ángel con histeria, Adriana se limitó a sentarse en su sofá cómodamente, Ángel daba vueltas por la sala
-No se por qué tanta histeria, yo la quería muerta, pero ya que no se pudo...lejos no esta tan mal-dijo Adriana como si nada, Ángel la miro furioso y se apresuró a acercarse a ella, la tomo del cuello, ahorcándola, Adriana se sorprendió y trato de zafarse

-Eres una estúpida-dijo Ángel sin soltarla-Ella no podía irse sin firmarme unos papeles, idiota!-grito Ángel poniendo más fuerza en su agarre-Estuve a un paso de tener todo lo que es de ella, todo!-grito Ángel furioso-Pero tenías que meter tus narices y tratar de matarla, y claro...ahora se fue-dijo Ángel soltándola de golpe, Adriana lo miro matadoramente y trato de normalizar su respiración, se llevó una mano al cuello

-Es una cobarde, se escapó-dijo Adriana con dificultad, Ángel la miro incrédulo y rio

-No cabe duda que tu cerebro se dañó-dijo Ángel riendo-Bárbara Guaimaran va a regresar, estúpida-dijo Ángel como si fuera obvio-Y cuando vuelva, va a estar bien...fuerte, y entonces sí, puedes prepararte por que no se va a quedar de brazos cruzados, menos ahora-dijo Ángel molesto, Adriana lo miro un momento, tosía por la falta de aire de hace unos momentos.

-----------Tiempo después....
Lejos del Arauca, en una habitación que lucía muy cómoda, espaciosa, donde se encontraba Bárbara acompañada de los mellizos, Barbarita y Félix quienes estaban jugando muy concentrados en la cama, riendo y ajenos a los pensamientos de su madre, quien miraba por la ventana, no observaba algún punto específico de aquella vista, solo estaba perdida en sus pensamientos, habían pasado unos meses en los que había tenido tiempo para pensar las cosas y aclarar otras, pero ya era hora de que regresara, nunca estuvo en sus planes irse definitivamente, solo el necesario...

-Mami, ya vamos a ver a papá?-pregunto Félix mirando a la castaña que se sentó en la cama con ellos, los dos pequeños habían crecido en ese tiempo, eran dos niños despiertos y su inocencia los mantenía lejos de todo lo que pasaba, Bárbara paso una mano por los cabellos del niño y sonrió

-Sí, mi amor, ya vamos a regresar a la casa-dijo Bárbara besándolo y acercándolo mas a ella, Barbarita se acercó a su madre y se acomodó en sus piernas, haciendo sonreír a la castaña-Y tu princesa, quieres ir a ver los caballos otra vez?-pregunto Bárbara tiernamente, la niña sonrió, confirmando los pensamientos de la castaña-Si, mi amor...ya es hora de regresar a casa, y arreglar todo de una buena vez y por todas-dijo Bárbara para sí misma, sonriendo ampliamente, ya se encargaría de todo cuando regresara